Las nevadas, muy poco frecuentes, se producen en diciembre y enero; lluvias en octubre y abril y tormentas con abundante piedra, en los meses de agosto y septiembre. El viento más frecuente es del NO. o cierzo, muy frío a la entrada de la primavera, con el consiguiente perjuicio para las plantas ya en flor. El bochorno o viento del Sur es el que trae generalmente las lluvias.